La actividad industrial de México crece un 3,6%, su mayor subida desde 2023

La construcción y las manufacturas impulsan la recuperación industrial, mientras el Banco Mundial y la OCDE mejoran sus previsiones de crecimiento para la economía mexicana en 2026.

La actividad industrial de México creció un 3,6% interanual en agosto de 2026, su mayor avance desde octubre de 2023. El repunte de las manufacturas y la construcción refuerza las señales de recuperación económica, aunque la minería continúa mostrando debilidad y persiste la incertidumbre comercial con EEUU y Canadá.
La industria mexicana mantiene su tendencia de recuperación después de registrar en agosto un crecimiento mensual del 0,6%, según los datos publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Se trata del tercer avance mensual consecutivo y del quinto incremento interanual seguido, una evolución que refleja la mejora de la producción industrial tras un periodo marcado por la debilidad de la inversión y la incertidumbre comercial.
Las manufacturas y la energía impulsan la actividad industrial
El comportamiento de los distintos sectores industriales muestra una recuperación desigual. Las industrias manufactureras y las actividades relacionadas con la generación y distribución de electricidad, suministro de agua y gas natural encabezaron el crecimiento mensual, con incrementos del 1,2% en ambos casos.
En cambio, la construcción permaneció prácticamente estancada respecto a julio, mientras que la minería retrocedió un 1,6%, prolongando su deterioro mensual.
El sector manufacturero destaca por su importancia dentro de la estructura productiva mexicana y por su vinculación con las exportaciones hacia EEUU, principal destino comercial del país.
En agosto, 15 de las 21 ramas manufactureras analizadas registraron avances mensuales. Sobresalieron la fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón, con un incremento del 4,7%, el equipo de transporte, con un 2,8%, y la fabricación de equipos informáticos y componentes electrónicos, con un 2,0%.

Las cifras desestacionalizadas permiten distinguir entre la evolución de agosto respecto al mes anterior y el comportamiento frente al mismo periodo de 2025. La diferencia resulta especialmente significativa en la construcción, que lidera el avance interanual pese a su estancamiento mensual.
La construcción lidera el crecimiento respecto a 2025
La construcción registró un crecimiento interanual del 7,9%, el más elevado entre los grandes sectores industriales de México. Sin embargo, parte de esta mejora responde a la comparación con los niveles más reducidos de actividad registrados durante el ejercicio anterior.
Aunque en agosto no experimentó variaciones mensuales significativas, el sector acumula una recuperación importante respecto a 2025, apoyada en la actividad edificadora y las obras de infraestructura.
Por su parte, las industrias manufactureras crecieron un 3,2% interanual, reforzando la recuperación de un sector especialmente sensible a la demanda exterior y a las decisiones de inversión de las empresas internacionales.
El resultado adquiere relevancia por la concentración de actividad en industrias estratégicas como la automoción, la fabricación de equipos informáticos y la producción de componentes destinados a las cadenas industriales norteamericanas.
Sin embargo, el balance acumulado del año sigue siendo más moderado que el dato de agosto. Durante los ocho primeros meses de 2026, la actividad industrial creció un 0,8%, con un avance acumulado del 3,5% en construcción, mientras las manufacturas todavía presentan una contracción del 0,3%.
Esta diferencia muestra que, aunque el repunte de los últimos meses es significativo, la recuperación todavía no se ha extendido con la misma intensidad al conjunto del ejercicio.
El repunte manufacturero mejora las perspectivas de la economía mexicana
La evolución de la producción industrial constituye una señal favorable para las expectativas de crecimiento del producto interior bruto (PIB) de México durante el último tramo de 2026.
El Grupo Financiero Banco Base considera que la concentración del crecimiento en sectores como los equipos de transporte y la fabricación de equipos de cómputo puede contribuir a impulsar la actividad económica durante los últimos meses del año.
Esta recuperación coincide con una mejora de las previsiones de crecimiento de los principales organismos económicos internacionales.
El Banco Mundial elevó recientemente en una décima su estimación para la economía mexicana en 2026, hasta situarla en el 1,4%, frente al 1,3% que había previsto anteriormente.
La institución también espera que la economía gane dinamismo en los próximos ejercicios, con un crecimiento del 1,8% en 2027 y del 2,2% en 2028, apoyado en una progresiva recuperación de la demanda interna y las exportaciones.
Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revisó al alza su previsión de crecimiento para México en 2026, desde el 0,8% hasta el 1,5%.
El organismo atribuye esta mejora al dinamismo de la producción relacionada con la tecnología y al efecto gradual de la reducción de los tipos de interés sobre el consumo y la inversión.
Para 2027, la OCDE mantiene una estimación de crecimiento del 1,8%, lo que apunta a una recuperación gradual, aunque todavía moderada.
El tratado comercial con EEUU y Canadá sigue siendo el principal riesgo
Pese a los datos positivos de producción industrial, la evolución económica de México continúa condicionada por la incertidumbre sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La revisión del acuerdo comercial introduce dudas sobre las condiciones futuras de acceso al mercado estadounidense, los aranceles y las reglas aplicables a sectores estratégicos como la automoción, la electrónica y la fabricación de maquinaria.
La OCDE ha advertido de que la incertidumbre comercial puede convertirse en un obstáculo para el crecimiento económico de Norteamérica, especialmente por su influencia sobre las decisiones de inversión empresarial.
Para México, cuya estructura industrial mantiene una elevada integración con las cadenas productivas estadounidenses, la estabilidad de las relaciones comerciales resulta determinante para sostener el crecimiento manufacturero.
A este escenario se suma la necesidad de consolidar la recuperación de la inversión productiva, mejorar las infraestructuras y fortalecer la capacidad de generación energética para acompañar la expansión industrial.
La evolución de los próximos meses permitirá comprobar si el repunte de agosto representa el comienzo de una recuperación más amplia de la industria mexicana o si el crecimiento continúa concentrado en determinados sectores.
Por el momento, el avance de las manufacturas y de la construcción proporciona un impulso adicional a la economía mexicana en la recta final de 2026, aunque la debilidad de la minería y las incertidumbres comerciales siguen limitando sus perspectivas de expansión.
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